#158 Cäsar und Cicero
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42:04 Castellano
¡Qué raro, casarse con un alemán!
Die Monoamorie ist zu romantisch.
Estoy harto del alemán, lengua de mierda.
Stalin übernahm zu Regierungsbeginn eine Bauernnation, Hitler ein hochentwickeltes Industrieland, trotzdem gewann Stalin. Was sagt uns das über die Brauchbarkeit ihrer politischen Ideen?
Roberto Bolaño: La literatura nazi en América
Tacitus: Historien
Diethmar Dath: Die salzweißen Augen (erwähnte ich letztes Mal)
Chabones, minas y pibes, queridos compañeros:
Lo más importante que aprendí de ustedes fue: que da paja. Todo puede parecer darle paja a uno, para qué hacer el esfuerzo…
Escribirles, mandarles, che, sí obvio hago este podcast para ustedes, sobre todos para todo el año que egresó en 2012 del Colegio Goethe en Buenos Aires. Porque entonces no les pude dar eso que sus miradas parecían esperar de mí. Dejé entrar todas las hermosas impresiones de Argentina y hoy finalmente soy capaz de expresarlos o expulsarlos. A lo que me refiero con eso de que »da paja«, es que no sé cómo informarles a ustedes, mis compañeros de clase y de año de entonces sobre ese producto que es mi podcast. Porque ni siquiera tuve amigos de íntimos en ese entonces, lo que no se debía a la ajenidad en una cultura desconocida, sino que era mi hábito natural ser tan callado también en Alemania en ese tiempo.
Por eso se siente bien así, publicar todo eso y algún día seguro les voy a mandar un mensaje sobre ese regalo acá que es para ustedes, pero hoy soy perezoso y no doy ningún paso, tal vez por azar van a escuchar mis grabaciones; en cierto grado espero que no pase nada porque ya con mis discursos políticos en alemán y los amorosos en inglés estoy en una situación bastante febril de im vida. Bueno, es esa »jouissance«, el placer excesivo del que gozo trabajando en mis discursos o textos, o sea hablando o escribiendo.
Esa es mi segunda cara, mi otra realidad donde no soy tan tímido y angustioso como en mi vida personal. Esa vida que todos tenemos que vivir es la vida burguesa, pero lo carnal y burgués donde hay que calcular las necesidades básicas… che, eso es demasiado vulgar para mí, yo soy un soñador en cierto sentido.
Por eso me encanta ese otro lado de mi ser donde soy »citoyen« que es francés para ciudadano y según la teoría de Karl Marx indica un ámbito público donde el individuo reflexiona, discuta y juzga sobre las ocurrencias del tiempo, la política, una especia de ideal de vida o de la polis, la ciudad, de lo que ya soñaba Platón.
Bueno, es complicado pero sólo expresa que acá sosteniendo el comunismo soy citoyen y me dedico a deducir de mis pensamientos y lecturas acciones políticas para hoy día y eso de entrar en el mundo abstracto, hablar no de mi vida burguesa, personal sino de lo general, lo que todos compartimos, me encanta.
Aca soy ambiguo, hablador y expresivo. Pero en mi vida social prefiero quedarme como tambien fui entonces en Argentina, tímido, callado, hasta mudo.
Por eso, si chicos, si a ustedes les gusta, me alegra muchísimo y pueden mandarme sus comentarios. Pero yo no soy asi que quisiera ser famoso. Mi podcast… no sé, es un experimento, algo que no tiene una evaluacion final todavía.
De cualquier modo necesito agradecerles a todos ustedes, mis compañeros, tanto los que conocí como también los que sólo veía día tras día y conocía de nombre. Todos eramos parte de un gran conjunto. Y eso es lo espectacular que es posible en un ámbito privilegiado creado por la exclusividad de la riqueza financiera.
Ahí de algún modo todas las formalidades, los edificios prodigiosos, los rituales sutiles y sobre todo los uniformes me dieron una impresión de comunidad, de ser parte de un gran total, de algo que no se vive hoy día en la vida normal adulta luego, porque estamos en el liberalismo, claro, donde cada uno lucha por su cuenta y para sacar lo mejor para su cv y su cuenta bancaria. Pero no somos culpables de eso, sólo si lo aceptamos como lo dejaron nuestros papás y no lucharíamos. Ese podcast es una lucha para mí. Y con eso no quiero aludir a Hitler, pero de algún modo es inevitbale, él yace en el subconciente de los alemanes y tal vez de todo el mundo y está siempre presente.
Lo que está siempre presente por otra parte en el amor, es la mirada de los demás, es toda una red socialista y los deseos se contagian, se transmiten entre la multitud. Por eso no puede ser un regalo para una persona sola, porque ese amor del que estuve hablando únicamente se produjo por las miradas de todos ustedes, por la manera de vernos entre todos nosotros en ese tiempo intenso de la adolescencia. Y el amor se puede concebir como un »medio de comunicación«, es algo del que todo sabemos de una u otra manera y que deseamos. Por eso hablo de algo conocido y establezco un hilo que ustedes pueden tomar.
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In the first week we want back to work in January, I thought, ok, well, let's wait and see, what happens, I'm not in any rush.
But then at the end of January, it felt like I really needed badly to get back into contact with you. Then for some time, this feeling came and went, there were ups and downs, at times it felt like I could let it be this way where we're silent, ignoring each other at our work place and other times I wanted to make a move desperately so we could see each other again and talk, but didn't know which move. After your birthday when we talked briefly and I noticed on you some signs that made me think you were also a little enchanted by me, because you were so cute when I told you how delicious your Ukrainian cookies were and just a little too sweet, there you turned your head in a special way, like wanting to hide from me, but I noticed you had felt a little flattered by my words. And that's normal, compliments should be a common and courteous thing. Only in love everything gets so intense and paradoxical the greatest sign of love could be not speaking and complimenting for months.
Because after that, I felt the urge very deeply to establish our old relationship and bond again. There I was really tensening my will and telling me, I must do this the next day after a weekend. And I came to see you again and asked how you were doing but you seemed a little surprised, caught on the wrong foot. But I didn't want to be so persistent and let this conversation go, feeling it had been an important step to demonstrate my will to get back into whatever kind of contact with you. After this very short exchange, it felt better to think we can keep on playing this game and not talk, because either way we both might be afraid of what this luring love could be and want to straighten things out in our minds first. Well, and this part can take up some time in my case, as you see.
I understand the feminine jouissance of waiting and tempting, but it doesn't mean I want to act right now and assume the masculine part.
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Hier noch ein mittelgroßer Text zum Thema Faschismus :
ANTAGONISMEN
Gleichzeitigkeit der Antagonismen. Das technisch hochentwickelte Deutsche Reich greift auf reaktionärste Ideale zurück. Die unterentwickelte Sowjetunion greift voraus, skizziert der Menschheit den Weg. Ja, die Rumänen hätten "besser", mit mehr Wohlstand leben können unter Naziregentschaft. Aber das hatte nichts mit der Ideologie zu tun. Und Rumänen wären dann auch nur noch die Nichtjuden, Nichtkommunisten etc.
1920er:
Die Deutschen schauen nach Osten und überlegen: Moment mal, das ist ja doch was Kühnes, einfach den alten Herrscher, die alten Gewissheiten der Gesellschaft wegzuputschen und zu ersetzen. Immerhin haben sies geschafft, was ganz anderes zu etablieren.
Hitler: hmm. Dieses ganz andere ist aber das menschheitsfeindliche, den Bolschewismus muss man ausrotten. Also müssen wir sie angreifen und ausrotten. Schaut nach Osten lieebs Volk, dort ist das Böse zuhaus. Die Russenpeitsche, der Winter, wir wissen, das Böse kommt von drüben.
Aber heimlich zu sich selbst: verdammt, ist das beeindruckend, wenn wir doch hier in D nur auch eine Rev hinkriegen würden. So greift er nach der Macht, schafft die bisherige Verfassung ab, etabliert seine Gewaltherrschaft, dreht Errungenschaften der Frauenbewegung zurück, entflammt ethnische Ressentiments etc. pp. Und bezeichnet diesen konterrevolutionären Rotz, diesen erbärmlichen Versuch der Umdrehung der Geschichte, den Rückfall in Stammes- und Religionskriege, als Revolution.
Ganz schön blöde, könnte man meinen? Nun ja, nur wenn man die Reaktionären Massen vergisst. Auf ihnen spielte Hitler, sie waren sein fruchtbarer Boden. Sie lechzten nach einer Erklärung, neuem Sinn in den schwindelerregenden modernen Zeiten; der Nationalchauvinismus konnte ihnen Abhilfe schaffen. Aber jetzt wird’s wirklich schlimm. Wer es geschafft hat, bis hierher zu denken, muss sich zusammennehmen, um auch den nächsten Schritt zu gehen.
Dieses Lechzen, diese Erleichterung der dumpfen Volksmasse anhand des braunen Breis, der ihnen vorgesetzt wird, übertrumpft noch die Begeisterung der sozialistischen Völker für das neue Projekt der UdSSR. Die Bolschewiki mussten die Volksmassen mitziehen, ihnen jeden Schritt erklären und sie heranbilden. Viele ließen sich auch bereitwillig darauf ein, war das Land ja rückständig und die Entwicklung eine willkommene Chance. Aber der Fanatismus, der Glaube an das Richtige, an Vaterland, Gott und Führer, war wohl noch stärker als die Flamme des neuen kommunistischen Denkens. Aber das ist keine theoretische Niederlage, sondern vielleicht der Höherentwicklung der deutschen Industrien, Arbeiter und Produktivkräfte geschuldet. Die Arbeiter waren so gut ausgebildet, alles zu produzieren aber sehnten sich emotional nach der dumpfen wohligen Sicherheit, dem Kokon von Vater und Kaiser und Haus und Familie.
Daher konnten sie sehr effizient ganz Europa in Schutt und Asche legen und die unabwendbare Niederlage noch hinauszögern.
Letztlich ist also die große Tragik des 20. Jahrhunderts: der gute Name der „Revolution“ wird durch die Nazis beschmutzt, die ein in der Barbarei auch über die gesamte Menschheitshistorie neues Maß erreichten und die Möglichkeiten der Grausamkeit, des Wehtuns, des Fleisch gewordenen Hasses auf ungekannte Spitzen trieben. Dieses zutiefst reaktionäre, bloß auf die weltgeschichtlichen Abläufe reagierende, keine eigene Idee einbringende, in letzter Instanz um es ganz deutlich zu sagen auch einfach lächerliche, jawohl: lächerliche, kinderhafte, einfältige Projekt des deutschen Faschismus sollte für den bräsigen Weltimperialismus die Funktion erfüllen, das Kapital zu retten und jeden Versuch der Revolutionierung der Gesellschaft mit dem Hitler-Faschismus in Verbindung bringen.
Obwohl eigentlich für jeden historisch gebildeten Menschen ersichtlich, dass dies keine Revolution war, setzt sich der Glaube an die Nazi-Außergewöhnlichkeit nach 45 auf der gesamten Welt durch. Überall, in Griechenland, den USA, Argentinien, rund um den Globus bewundert man die Nazis und ihre militärischen, politischen, sozialen „Leistungen“ auf die ein oder andere Weise. Man denkt: ja, die haben immerhin Eier in der Hose gehabt, die haben uns was vorgemacht, vor dem wir auch heute noch zusammenzucken. Puh, also wenn man wirklich „männlich“ wäre, dann würde man es ihnen nachmachen.
Es ist einfach, andere Völker zusammenzuschießen, wenn man die besseren Waffen hat, so wie etwa die US-amerikanischen Siedler die Indianer abmetzelten.
Das sollte kein Grund für Bewunderung sein, im Gegensatz etwa zu Alexanders militärtaktischen Leistungen, die vielleicht einem etwas irrationalen Eroberungswahn entspringen, der jedoch keinesfalls mit Hitlers Idiotie gleichzusetzen ist.
Alexander der Große, Cäsar, auch Königin Isabel, die Kolumbus losschickte, verdienen letztlich einen Rang unter den Großen der Menschheit, auch wenn sie um zum Ziel zu kommen, teils brutal vorgehen und Menschen ermorden. Anders hingegen Hitler, für den der Mord Ziel und Zweck ist, nicht die Entdeckung neuer Gebiete, meinetwegen deren Eroberung und Ausplünderung, was aber immerhin auch mit einer kulturellen Befruchtung einhergeht wie im Fall Alexanders und der griechischen Kultur, Roms etc.
Hitler will die Juden ausrotten, aber keinesfalls nur die und es ist auch nicht klar, warum er diesen Beschluss letztlich fasste, klar ist: er sah die Welt so, dass einige aus ihr zu verschwinden hätten, dann würde ein paradiesischer, hypostasischer, friedlicher Zustand erreicht, wenn die Juden, die Sowjets, Schwulen etc. ausgeschaltet wären.
Das ist ein verabscheuungswürdiger Plan, eine absolut zu verurteilende, zu bekämpfende, zu vernichtende Weltsicht. Hier hilft kein Diskutieren, hier war es richtig, wie die Sowjets zu kämpfen (und wie die sonstigen Alliierten, die wenn sie auch infamerweise die Sowejts vorschicken und ausbluten wollten, doch entscheidende Beiträge leisteten).
Wie man auf die Idee kommt, Hitler sei ein Revolutionär, ein Visionär und Neuerer oder auch nur ein starkes, ausgeglichenes Individuum, ist rätselhaft. Die Nazizeit ist Ausdruck tiefster Krankheit und Unmündigkeit eines ganzen Volkes, weshalb es auch schlicht falsch und inakzeptabel war, die BRD so schnell wieder aufzubauen, aufzurüsten und kaum zehn Jahre nach Kriegsende in die Nato zu ziehen.
Man kann die Dummheit, den Faschismus als Revolution zu sehen, nur aus der typisch deutschen Gemütsschwere und dumpfen Trägheit des Geistes erklären. Der deutsche Geist sieht überall Verhänfnis, Gefahr und Schmerz. Glück ist ihm nur kruzweilig, Leid aber von Dauer. Vor allem fühlt sich der Deutsche, wie Nietzsche beklemmend hellsichtig schreibt, immer zu kurz gekommen, fühlt sich an der Tür stehen gelassen. Er weiß nicht, warum die anderen drinnen sind und sich vergnügen, er lauscht und hofft, irgendwann auch dazuzugehören.
Dies plus den Versailler Vertrag, die gezielte Demütigung seitens Frankreichs und Englands, ergaben eine explosive Mischung, zu der Hitler nur noch der Funke war, ein Funke, der für sich keine Schuld trägt sondern nur im Zusammenspiel mitdem Pulver, denjenigen, die es dorthingestellt und angerichtet haben, der ganzen kapitalistischen Gesellschaft also. Diese Gesellschaft, deren Herrscherin die Bourgeoisie ist, fürchtete eines ganz besonders: die Idee der bolschewistischen Revolution, die 1917 im Menschheitsbewusstsein Fuß fasste. Also beförderte sie die Verbündung mit Hitler, in dem sie das geringere Übel sah.
Diese Entscheidung des Kapitals, sich ins erquickliche Bett des Faschismus zu werfen, der in Krisenzeiten seine Profite garantiert, hat Nachwirkungen gravierendster Art bis heute.
Denn noch immer sind wir gewohnt, in Stalin und Hitler zwei „Diktatoren“ zu sehen, also zwei Übeltätern und Zynikern grausamster Art vom gleichen Schlage. Noch immer fürchten wir uns vor zu harten Eingriffen und autoritären Vorgaben und Durchsetzungen des Staates. Alles muss liberal laufen, alles sich frei entfalten. Das heißt, das Kapital bleibt in den Händen der Vermögenden, die damit Kriege finanzieren, weltweite Spaltung, Armut, Erniedrigung verursachen einfach aus der anonymen Profitlogik, die kein einzelner Mensch überschauen oder befehligen muss, damit sie das wirksamste und weltumspannendste Gesetz aller Zeiten ist.
Und freilich: die Schwulen dürfen heute auch mit arbeiten, die Frauen müssen nicht mehr am Herd stehen, so viel Neuerung und „Revolution“ gesteht diese Art des Freiheitsregimes zu. Aber die Sklavenarbeit in den Fabriken, die ausbeutung, die Verächtlichmachung des Proletariers, der sich nach der Arbeit einfach nur noch schämt, unnütz fühlt und einfach nur wieder in den Schoß der Firma zurückmöchte, wo er anerkannt und gewürdigt ist, selbst wenn er unter immensem Druck oder unmenschlichen Bedingungen schuftet, all das und die ungezählten Greuel der Arbeitslosigkeit, Arbeitssuche, zumal der sinnlosen, wenn auch gut entlohnten Arbeit, all das muss weiter gehen. Zumindest wenn es nach dem Liberalismus geht. Wenn nicht, müssen wir dazu auch ein paar Leute umbringen, wie Stalin, aber das ist nicht die Hauptarbeit, man darf eben nicht in diese Falle gehen, das Blut für sich allein als einen produktiven Akt zu setzen. Wir müssen die neuen Arbeitsstrukturen etablieren, auch gegen die widerwilligen reaktionären Massen, die einfach heim ins Reich wollen, die einfach als Deutsche weiter über der Restwelt stehen wollen, egal, auf was für endzeitliche Gefahren uns diese Konfrontationspolitik – siehe Nato, EU-Wirtschaftsimperialismus… -- noch zusteuern lässt.
Die Deutschen haben kein Mitspracherecht mehr, zumindest die heute erwachsene Generation. Die Kinder, die wir sozialistisch erziehen, auf die können wir langsam und vorsichtig wieder bauen und unser Vertrauen in sie setzen. Auf Leute, die unter heutigen Bedingungen großwerden, wird der Imperialismus immer bauen können.
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